No me culpes

No me culpes a mí tus desaciertos
tu confusión tus dudas tu extravío
tus molestias tu mal tu desvarío
tu desorientación y tus entuertos

No me atribuyas tus desconciertos
tu quebranto tu caos tu desvío
tu desorden tu yerro tu vacío
tus páramos baldíos y desiertos

Sólo ves una chispa de mi tea
y el tumulto que ruge en torbellino
es humo de tu propia chimenea

No me cargues a mí tus desatinos
sólo soplo una brisa en tu marea
y tu conciencia crea remolinos

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(Del libro Sonetos Ideales)

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