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Zaratustra bajó de la montaña

Entre la bruma desvaída y macilenta entre el cardo que brota en las estepas por la senda del rayo y de la nube desciende Zaratustra En su diestra la estrella de la noche a su espalda los astros lo acompañan aureola de fe lleva en su frente corona de espinas en sus sienes ha palpado […]

Entre la bruma desvaída y macilenta
entre el cardo que brota en las estepas
por la senda del rayo y de la nube
desciende Zaratustra

En su diestra la estrella de la noche
a su espalda los astros lo acompañan
aureola de fe lleva en su frente
corona de espinas en sus sienes
ha palpado la flor y la osamenta
su espíritu regresa con la aurora
quebrado en cien corpúsculos de astros
llevó a cuestas al hombre por el mundo
pero torna sencillo y majestuoso
con voz de relámpago en la noche
exclama pausado al infinito:
Zaratustra bajó de la montaña

Quién es éste
murmuraba el pueblo a sus espaldas
Es éste aquel que hablan las leyendas
el superhombre es él en semejanza
en imagen su idílica figura
concuerda quizás con nuestra raza?

Una mujer se le acercó y le dijo:
amas a alguien, Zaratustra?

Pero él a los cielos exclamaba
Zaratustra bajó de la montaña.

Un enano a su lado rechiflaba
Dicen de él no tiene sentimientos
su corazón de carne quedó tieso
inerte en el fondo de su cueva
los huesos de sus pies se han plantado
en la misteriosa hondura de la selva
de su mente sólo brotan pensamientos
borrosos como el más turbio de los días
Marchito va su nombre en las estepas
ni los desiertos reconocen ya su huella
Te ves a ti mismo superhombre?
mofábase el enano a sus espaldas

Pero él inmutablemente dijo:
Zaratustra bajó de la montaña

Palpando la espesura
se dirigió a la multitud curiosa
la niebla rasgó con su meñique
Tan humano me parezco
Como el más hombre de los hombres
menos bestia que las bestias
del mineral a la piedra
florezco cual vegetal
Sigo el sendero más largo
de retorno hacia la roca
el presente es hoy tan sólo
un viejo y gastado espejo
del dolor y del placer

Y están quienes me idealizan
con un grano de mostaza
otros me sueñan coloso
como un río en el desierto
hay quien apedrea así también mi imagen
mas cuánto mejor se me sepulta
la profundidad en mí se hace gigante
Y el sol más escondido de la noche
brilla mejor aún en las tinieblas

La multitud gritaba repulsiva
Te has equivocado Zaratustra
enloquecido has en tu caverna
te volviste más loco que una cabra
anciano estás y como viejo orate
sin sentido pronuncias las palabras
El enano saltaba en una piedra
no estás más allá del bien, decía
sino más allá de la cordura
semejante es la distancia
de tu ombligo a la tierra
que del abismo a tu calabaza
Te ves a ti mismo superhombre?

Un rayo de sol quemó entonces el espacio
la atmósfera cruzó vertiginoso
y encegueció al enano que saltaba
La multitud siguió mofando y riendo
hasta el atardecer sombrío y llano
hasta que cansada fue a dormirse
retornar a los días cotidianos

Ya bien pronto se olvidó aquel incidente
y nadie habló más del ermitaño
como si jamás el pueblo hubiese entrado

Sólo el enano doliente y compungido
como un conjuro eterno y lastimero
repite quedamente su plegaria
Zaratustra bajó de la montaña

_________
Del libro “La muralla del Verso”

anibalsilvero

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