Cuentos
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Versiones

La primera versión de esta historia es atribuida, de acuerdo al historiador Pablo de Soto, a Sir Juanito. Sir Juanito, por su parte, la habría tomado del general Estevez. Siendo Estevez analfabeto en general, habría delegado a su paje de confianza, Desiderio Benítez, la versión supuestamente oficial de lo ocurrido. Pero Estevez fue el primero […]

La primera versión de esta historia es atribuida, de acuerdo al historiador Pablo de Soto, a Sir Juanito. Sir Juanito, por su parte, la habría tomado del general Estevez. Siendo Estevez analfabeto en general, habría delegado a su paje de confianza, Desiderio Benítez, la versión supuestamente oficial de lo ocurrido. Pero Estevez fue el primero en contradecir su propia versión. Adujo que Desiderio Buenaventura, abusando de su condición de paje lego, había variado adrede y con alevosía la cronología de los hechos. Aducía también que dicha variación, para él importante y agraviante, habría sido por causa, en gran parte, de Eleuteria Jacinta Lopez. Eleuteria Jacinta Lopez, según Estevez, no era otra que la amante utilitaria de Buenaventura, y había aprovechado dicha situación, para sugerir a éste un cambio en el tronco principal del tema. En tanto que Eleuteria, quizá intentado defender su condición de dama noble, afirmó enfáticamente que fue Desiderio Buenaventura quien había rescatado la historia original, y que Estevez quería hacerla suya. Estevez se incendió al oír lo dicho por Eleuteria, en tanto que Desiderio defendió su versión como la original, versión que negaba cabalmente Estévez y que en ese momento comenzaba a contradecir Eleuteria, quien afirmaba haberla escuchado en forma completa. Esta versión la corroboraría más tarde Don Ricardo Peralta de Balvuena, quien según Buenaventura era el verdadero amante oficial de Eleuteria, contrariamente a lo que Estévez enunciaba, según él para no reconocer su desvergüenza. Don Ricardo Peralta Balvuena en cambio, nos ofrece otra versión. Aunque no niega en ningún momento haber saboreado la lozana carne de Eleuteria, establece como versión oficial la de José Cándido Paniagua, a quien acusa de ser el verdadero amante de Desiderio Benítez, además de su confesor personal, y afirma que éste había revelado dicha versión a Desiderio en una de sus tantas noches de opio y alcohol.
En estas condiciones, Sir Juanito tomó cinco versiones diferentes de la historia y se la entregó, de acuerdo al capitán Gomez, al historiador Pablo de Soto en propias manos. Dichas versiones estarían perfectamente lacradas. Sin embargo, hay un escrito del almirante Sebastián Guido que dichas versiones no eran las originales, sino que habrían sido traicioneramente armadas por el mismo Sir Juanito, para ocultar la verdadera versión, que éste habría escondido deliberada y descaradamente.
Alertado por el almirante Sebastián Guido, el historiador Pablo de Soto, según la versión del contraalmirante Pedro Beneplácito Azcuénaga, volvió sobre sus pasos con su gigantesca carabela, y exigió a Sir Juanito la versión original. Según esta versión, la del contraalmirante Pedro Beneplácito Azcuénaga, Sir Juanito entregó otras cinco versiones más a Pablo, desorientándolo y obligándolo a volver a su propia carabela.
Pablo de Soto, según el historiador Francisco Cerafino Gutierrez, se sintió entonces muy mal perdedor, y ordenó a sus 300 tripulantes escribir 3 versiones de la misma historia cada uno, sólo para desprestigiar a Sir Juanito, y salvar su orgullo.
Siempre de acuerdo a Francisco Cerafino Gutierrez, el barco de Pablo de Soto fue abordado por piratas y quemado en su totalidad, incluyendo las 910 versiones de la historia. Nos llegaría esta noticia a través del único sobreviviente, el marinero Jacinto Inocente Medrano, quien aseguraría, siempre según Gutierrez, haber leído las 910 versiones, y haberlas además aprendido de memoria. Sin embargo, Gutierrez afirma que el marinero murió de fiebre amarilla a la semana y media y solamente contó algunas de las versiones, que son las que se exponen más arriba.
Lo más curioso es que según un manuscrito que se conserva en la ciudad de Cantabria, de donde había partido el barco de Pablo de Soto, éste asegura de puño y letra que el cretino de Gutierrez había robádole una única versión de la historia, que le involucraba peligrosamente en una operación de contrabando de especias, y que el mismo Gutierrez había enviado a su barco los piratas para darle muerte. Según este manuscrito, Soto no habría muerto sino que había caído prisionero de los piratas.
Lo cierto es que gracias a las distintas versiones comentadas por Gutierrez, jamás sabremos cuál fue la verdadera historia.

anibalsilvero

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